BETO ANALIZA CON OBAMA CANDIDATURA PRESIDENCIAL

 

Beto O’Rourke, quien está considerando lanzarse por la presidencia en el 2020, se reunió recientemente con Barack Obama en sus oficinas post-presidenciales en Washington.

La reunión, la cual tuvo lugar el 16 de noviembre en las oficinas del ex presidente en Foggy Bottom, fue a raíz de que los asistentes de Obama han estado instando al miembro demócrata de la Cámara de Representantes a que contienda, ya que lo ven capaz de montar el mismo tipo de campaña inspiradora que cautivó el electorado en las elecciones presidenciales del 2008.

La reunión fue la primera señal de que Obama ha estado teniendo conversaciones personales con O’Rourke, quien, a pesar de haber perdido una contienda por el senado en noviembre en Texas, ha dado pie a una más reciente discusión y especulación que cualquier otro candidato en el pujante paisaje electoral para el 2020.

TMZ, el sitio web de entretenimiento de Hollywood, le ha estado siguiendo el paso a O’Rourke; ahora que se ve abrumado por un sinfín de llamadas por parte de operativos demócratas ansiosos de trabajar para él, y otras incipientes campañas vigilan todos sus movimientos muy de cerca al asecho de cualquier señal de sus intenciones. O’Rourke dijo la semana pasada en el ayuntamiento de El Paso, Texas, que estaba considerando lanzarse, y esperaba discutirlo con su familia.

Su reunión con Obama tuvo lugar en medio de presiones cruzadas sobre O’Rourke para que renunciara a una campaña por la presidencia y montara en su lugar otra contienda por el Senado de Estados Unidos, esta vez contra el senador John Cornyn, republicano de Texas, en el 2020.

Comentario reservado

Una vocera de Obama se rehusó a dar un comentario sobre la reunión. El vocero de O’Rourke también se rehusó a comentar. El ex presidente se ha reunido con varios potenciales candidatos para el 2020, incluyendo la senadora Elizabeth Warren, demócrata de Massachusetts, el senador Bernie Sanders, independiente de Vermont, y el ex alcalde de Nueva Orleans Mitch Landrieu. Obama se encuentra en la incómoda posición de intentar asegurarse de que su partido logre recuperar la Casa Blanca, pero sin involucrarse demasiado en una elección primaria, la cual podría estar conformada por su ex vicepresidente (Joe Biden), su amigo de muchos años (el ex gobernador de Massachusetts Deval Patrick) y ex funcionarios del gabinete (Eric Holder, su procurador general, y Julián Castro, su secretario de la vivienda).

Deja Vu para Obama

La misión primordial de Obama es construir una nueva generación de líderes demócratas, y hace dos semanas dijo que O’Rourke, quien tiene 46 años, le recordaba a él mismo. El congresista con tres términos en el cargo, dijo, fue uno de esos poco comunes políticos que logran entablar una conexión con un amplio sector del electorado en un país cada vez más segregado.

“La razón por la que pude entablar una conexión con una considerable porción del país fue debido a que la gente comprendió que lo que decía era en serio”, dijo Obama en una entrevista para “The Axe Files”, un podcast presentado por su ex estratega David Axelrod. “Lo que con frecuencia busco, lo primero y lo más esencial es, ¿acaso lo dices en serio? ¿Estás en esto debido a que tienes fuertes convicciones por las cuales estas dispuesto a arriesgarlo todo?”

“Lo que más me gustó de su contienda fue que no se sentía estar constantemente basada en los sondeos”, según Obama agregó sobre O’Rourke. “Se sentía que él basaba sus declaraciones en sus posturas, en lo que él creía. Y eso, a uno le gusta pensar, es normalmente cómo funcionan las cosas. Tristemente no es así.”

Ganar en la derrota

El mes pasado O’Rourke terminó a 2.6 puntos de porcentaje por detrás del senador republicano Ted Cruz. Sin embargo, incluso en la derrota, pudo construir una fuerte base de recaudación de fondos, recaudando más dinero que cualquier otro candidato en la nación, y tenía la habilidad de crear momentos que se convirtieron virales en línea.

Prometió en repetidas ocasiones que no contendería en el 2020 durante su campaña por el Senado, pero ha estado reevaluando dichos planes en el transcurso de las últimas semanas. Uno de los factores más importantes que él ha puesto a consideración es la presión impuesta sobre su familia. Estuvo lejos de casa por largos periodos de tiempo durante la contienda por el Senado, lo cual fue particularmente difícil para sus hijos.

Algunos de sus amigos más cercanos aún esperan que se lance por la presidencia, con uno de ellos pronosticando que hay posibilidades de 60 a 40 de que O’Rourke llegue a contender.

Mantiene el silencio

O’Rourke ya enlistó a su auxiliar de muchos años, David Wysong, para que atienda la oleada de llamadas que reciben. Pero no ha hecho comentario alguno y ha ignorado en gran parte las peticiones hechas por grupos en los estados con votaciones anticipadas de Iowa y New Hampshire, ansiosos por que haga una visita a dichas entidades.

O’Rourke no estaba en la lista de candidatos que Obama patrocinó durante las elecciones de mitad de término, pero eso fue en parte a petición del mismo O’Rourke.

Obama ofreció en varias ocasiones ayudar a la campaña de O’Rourke, incluyendo ir a Texas para realizar un mitin, o grabar llamadas telefónicas ofreciendo su apoyo, de acuerdo con una fuente cercana a la campaña de O’Rourke. Obama incluso filmó un video que la campaña de O’Rourke nunca utilizó; un asunto que siguió siendo tema de un debate interno, incluso el mismo día de las elecciones.

O’Rourke en muy pocas ocasiones hizo uso de suplentes durante su campaña y no le gustaba la idea de tener voces externas diciéndoles a los texanos cómo debían votar. Tampoco ha olvidado su campaña por el Congreso del 2012, cuando Obama —al igual que otro ex presidente, Bill Clinton— patrocinó a su oponente, el congresista con ocho términos en el cargo, Silvestre Reyes.

“No creo que estemos interesados”, dijo O’Rourke en octubre sobre el patrocinio de Obama. “Le estoy muy agradecido por su servicio, él pasará a la historia como uno de los más grandes presidentes. Aun así, esto está en manos de Texas”.

También hizo referencia a la campaña del 2012, en la que hubo demócratas de alto rango que trabajaron en su contra.

“Bill Clinton llenó el Coliseo y luego hubo una estridente primera plana de El Paso Times con el encabezado: ‘Presidente insta a El Paso a que apoye a Reyes’”, dijo. “Y fuimos nosotros los que ganamos. Y lo que aprendí de ello es que la popularidad de otra persona no es transferible a un candidato en particular”.

Add Comment